3. Estabilidad de la espuma: esencial para la calidad de la cerveza
En las cervezas, un nivel adecuado de CO₂ favorece la formación de una espuma abundante y duradera. Esta espuma no sólo mejora el aspecto de la cerveza, sino que también ayuda a atrapar el aroma, haciendo que cada sorbo sea más agradable. Una carbonatación insuficiente hace que la espuma desaparezca rápidamente, disminuyendo la experiencia.